5 alimentos que ayudan a eliminar la mucosidad

Revisada médicamente por Chad ShafferMD
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Actualizado Jun 5, 2026
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Puntos importantes

  • La sopa de pollo, conocida por su capacidad para drenar y aflojar la flema, se recomienda por sus nutrientes y su eficacia para mejorar la “velocidad de la mucosidad”.

  • El agua caliente y ciertos tés pueden ayudar a remover la mucosidad; y agregar un ponche caliente, como un hot toddy (con moderación) que contiene whisky, podría ser beneficioso, aunque se necesita más investigación para confirmar este efecto.

  • El ajo, la cebolla y otros vegetales de la familia allium, junto con alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, como el salmón, tienen propiedades antiinflamatorias que pueden reducir la producción excesiva de mucosidad.

  • Los alimentos ricos en quercetina, como las manzanas y las bayas, pueden disminuir la secreción de moco, especialmente en personas con enfermedades pulmonares crónicas, pero se necesitan más estudios en humanos para confirmar estos efectos.

Ya sea por alergias, resfriado común, gripe o COVID, hay muchas razones por las que podrías usar más pañuelos de lo habitual para lidiar con la congestión y la molestia de la mucosidad (también conocida como flema). Si tienes la nariz tapada o tos con flema, existen varios alimentos, remedios caseros y medicamentos de venta libre que pueden brindarte el alivio que necesitas.

¿Qué causa el aumento de la mucosidad?

La mucosidad es una sustancia gelatinosa que el cuerpo produce de forma natural a través de las membranas mucosas. Recubre la boca, la nariz, los senos paranasales, la garganta, los pulmones y el tracto gastrointestinal. Su función es atrapar partículas como la suciedad, el polvo, las bacterias y los virus para evitar que entren más en tu cuerpo y causen daño.

“Es una parte muy importante de lo que se conoce como el sistema inmunitario innato, que es nuestra primera línea de defensa”, explica Ankit Kansal, médico especialista en oído, nariz y garganta para adultos y niños en ENT and Allergy Associates, Nueva York.

Un aumento en la mucosidad significa que tu cuerpo está tratando de expulsar algo que no debería estar ahí, y hay varias causas para esta reacción. Las alergias son una de las más comunes: más de 50 millones de personas en los Estados Unidos presentan algún tipo de alergia cada año, según la Asthma and Allergy Foundation of America. Cuando tu cuerpo entra en contacto con un alérgeno (como el polen), las células liberan histamina para eliminar el irritante, y ese proceso también aumenta la producción y acumulación de mucosidad. Según el Dr. Kansal, la mucosidad causada por alergias suele ser transparente.

Por otro lado, cuando tienes gripe o resfriado, es posible que notes que el moco se vuelve amarillo o incluso verde. “Estos colores indican que hay más glóbulos blancos en tu cuerpo luchando contra la infección”, explica el Dr. Kansal. “Y cuando esos glóbulos blancos mueren y son eliminados, los residuos que han acumulado comienzan a cambiar de color”.

¿Cómo diferenciar entre una gripe y un resfriado? Los síntomas de una gripe suelen durar de una a dos semanas e incluyen fiebre o escalofríos, tos, dolor de garganta, dolores corporales o musculares, secreción nasal y fatiga. Los síntomas de un resfriado suelen durar menos tiempo (de siete a diez días) e incluyen secreción o congestión nasal, dolor de garganta, estornudos, ojos llorosos, tos, fiebre y fatiga leves.

También hay varias enfermedades crónicas en las que el exceso de mucosidad es un síntoma, como el asma, la bronquiectasia, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la fibrosis quística. Las condiciones ambientales, como la contaminación y el esmog, también pueden provocar un aumento de la mucosidad.

5 alimentos que ayudan a eliminar la mucosidad

Si estás lidiando con flema en exceso, hay varios alimentos y bebidas que reducen la mucosidad que deberías agregar a tu lista del súpermercado para mejorar tu salud y bienestar.

1. Sopa de pollo

Durante tu infancia, es probable que tu padre, madre o tus abuelos te dieran sopa caliente cuando tuvieras un resfriado, y ese hábito tiene fundamento, explica el Dr. Kansal. “Las sopas a base de caldo, gracias al calor del líquido y a la pequeña cantidad de grasas saludables, ayudan a drenar y aflojar la flema y el exceso de mucosidad, lo que facilita que tu cuerpo las expulse al toser”, dice. “Además, contienen muchos nutrientes”. Un estudio encontró que la sopa de pollo ayudó a aumentar la “velocidad de la mucosidad” más que el agua caliente o fría.

2. Agua caliente

Aunque no elimina la mucosidad tan rápido como la sopa de pollo, se ha demostrado que el agua caliente ayuda a movilizarla, además de mantener la hidratación. Puedes beber el agua sola o en forma de té, como manzanilla, cardamomo o jengibre. (El café, por otro lado, debe consumirse con precaución: en algunas personas puede aumentar la producción de histamina).

Otra opción que podría ser útil, según el Dr. Kansal, es el clásico hot toddy (agua caliente, whisky, limón y miel). Aunque muchas bebidas alcohólicas aumentan la histamina, el whisky (en pequeñas cantidades) podría ayudar con la mucosidad, aunque no se sabe con certeza por qué. Como siempre, la moderación es clave: una bebida al día podría ser útil si tu proveedor de atención médica lo aprueba.

3. Ajo y cebolla

Estas verduras forman parte de un grupo llamado allium (que también incluye cebollín, chalote, cebollino y puerro) y son conocidas por sus propiedades antiinflamatorias. “Todas pueden tener un efecto beneficioso para reducir la cantidad de mucosidad en exceso que se acumula”, explica el Dr. Kansal.

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4. Salmón

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (como el salmón, otros pescados grasos de agua fría, las semillas de calabaza, las semillas de chía y los aceites saludables) pueden ayudar a controlar la mucosidad debido a sus propiedades antiinflamatorias, según el Dr. Kansal.

5. Alimentos ricos en quercetina

Algunos estudios en animales sugieren que la quercetina puede reducir la secreción de mucosidad en personas con enfermedades pulmonares crónicas. La quercetina es un flavonoide antioxidante presente en frutas y verduras como manzanas, cebollas, perejil, cerezas, arándanos azules y zarzamoras. Aunque se necesita más investigación para confirmar si estos beneficios también aplican en humanos, incluir estos alimentos saludables en tu dieta puede ser una buena idea.

2 alimentos que pueden favorecer la producción de mucosidad

Aunque no hay alimentos que por sí solos aumenten la producción de mucosidad, según el Dr. Kansal, sí existen algunos que pueden desencadenarla en ciertas personas dependiendo de su biología.

1. Alimentos ricos en histamina

“Hay evidencia de que las personas con mayor sensibilidad o con falta de la enzima necesaria para drenar la histamina presente en algunos alimentos pueden producir más mucosidad”, explica el Dr. Kansal. Los alimentos ricos en histamina más comunes incluyen:

  • lácteos (leche, yogur, queso) 

  • alcohol 

  • vino tinto 

  • alimentos fermentados (como el chucrut) y bebidas fermentadas (como la cerveza) 

  • plátano 

  • trigo 

  • tomate 

  • frijoles 

  • chocolate 

  • frutas cítricas

2. Gluten

Si tienes intolerancia al gluten, los alimentos que contienen esta proteína (como el pan) también pueden aumentar la producción de mucosidad, según Matthew Mintz, médico de atención primaria e internista en Maryland.

Si sabes que eres sensible a alguno de estos alimentos, lo mejor es evitarlos mientras tienes un refriado.

Vitaminas y suplementos que pueden ayudar a reducir la flema

Aunque puede ser tentador tomar grandes cantidades de vitamina C y zinc ante los primeros síntomas de un resfriado, el Dr. Kansal señala que no hay suficiente evidencia que respalde su eficacia para reducir los síntomas o la duración de una infección en las vías respiratorias superiores (aunque pueden ser útiles, junto con la vitamina D, para apoyar el sistema inmunitario en general durante la temporada de resfriados y gripe).

Sin embargo, hay dos suplementos que el Dr. Mintz recomienda para ayudar a reducir la flema: la N-acetilcisteína (NAC) y el glutatión, ya que ambos pueden ayudar a hacer la mucosidad más líquida. También hay cierta evidencia de que la bromelina, una enzima presente en la piña, puede ayudar a reducir la mucosidad nasal.

Consulta con tu proveedor antes de tomar suplementos, ya que pueden actuar con algunos medicamentos recetados.

Vitaminas que ayudan a reducir la mucosidad
Vitamina C Cupones Más información
Zinc Cupones Más información
Vitamina D Cupones Más información
N-acetilcisteína (NAC) Cupones Más información
Glutatión Cupones Más información

Otras formas de reducir la mucosidad

Además de una dieta, existen remedios naturales y medicamentos de venta libre que pueden ayudarte a aliviar la flema:

  • Humidificador de agua fría: el Dr. Kansal lo recomienda como un descongestionante natural, pero enfatiza que el agua debe ser destilada (para evitar bacterias) y fría, no caliente. Cuando se inhala (en lugar de consumirla como una bebida o un caldo), el agua caliente puede hacer que los vasos sanguíneos y la mucosa nasal se dilaten, lo que puede hacerte sentir más congestion y atrapar la mucosidad. El aire frío, en cambio, ayuda a reducir la inflamación.

  • Irrigación nasal: usar una solución salina (o agua estéril) para enjuagar los senos paranasales también puede ayudar a reducir la mucosidad. Uno de los métodos más comunes es el uso de una rinocornio neti, que se parece a una tetera y utiliza agua estéril para limpiar los conductos nasales. (Lee las instrucciones del dispositivo que compres para asegurarte de usarlo correctamente, ya que pueden variar ligeramente). Al usar una tetera neti, utiliza solo agua destilada, estéril o previamente hervida (y enfriada hasta que esté tibia). El agua del grifo puede contener bacterias y protozoos que pueden ser dañinos si entran en tus conductos nasales. Si la mucosidad está más en la garganta, puedes hacer gárgaras con agua salada para ayudar a aflojarla.

  • Esprays nasales: los esprays nasales de venta libre, como Flonase y Afrin, también pueden ser útiles. Sin embargo, el Dr. Kansal advierte no abusar de Afrin: “Debe usarse solo por un periodo limitado; es decir, como máximo dos veces al día durante tres días. Es importante no usarlo por más tiempo, ya que puede provocar un efecto rebote con mayor congestión nasal y causar una afección llamada rinitis medicamentosa (RM), en la que la congestión empeora”. En cambio, Flonase y otros esteroides intranasales ayudan a combatir la inflamación en los conductos nasales y pueden usarse a largo plazo.

  • Descongestionantes y expectorantes de venta libre: en la farmacia también encontrarás muchos medicamentos para el resfriado (como NyQuil y Mucinex) que pueden ayudar a aliviar los síntomas y permitirte descansar bien por la noche, lo cual, según el Dr. Kansal, es clave para recuperarte.

Si tienes dudas, consulta con tu proveedor de atención médica o con tu farmacéutico para recibir orientación sobre cómo tratar enfermedades del sistema respiratorio.

Fuentes

Nota: Las fuentes de información externa en este artículo están disponibles solo en inglés.

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Revisada médicamente por Chad ShafferMD
Médico

Chad Shaffer, MD, obtuvo su doctorado en medicina de la Penn State University y completó una residencia combinada en medicina interna y pediatría en el University of Pittsburgh Medical Center y en el Children’s Hospital of Pittsburgh. Está certificado por la American Board of Internal Medicine y la American Board of Pediatrics. Durante más de 15 años, ha proporcionado atención primaria integral a todas las edades, construyendo una práctica que creció a más de 3,000 pacientes. Su pasión es educar a los pacientes sobre su salud y tratamientos para que puedan tomar decisiones bien informadas.

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